▶
Tejiendo sueños a través de la tecnología
En un rincón de la ciudad, donde la tecnología y la creatividad se encuentran, surge una luz de esperanza para los jóvenes que enfrentan la realidade de la brecha digital. Esta diferencia en el acceso y el uso de la tecnología entre los países desarrollados y en desarrollo es una barrera que limita el potencial de millones de jóvenes. En un mundo donde más de un 34% de la población aún no tiene acceso a internet, según el International Telecommunication Union (ITU), la brecha digital se convierte en un obstáculo que impide a los jóvenes de países en desarrollo alcanzar sus sueños y participar plenamente en la economía global.
El Rincón Club House Sandbox es un espacio donde la creatividad despega y la tecnología impulsa los sueños de jóvenes talentosos. Este proyecto, una colaboración entre la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) y la Fundación Espacio Creativo (FEC), se ha convertido en un refugio para aquellos jóvenes que buscan romper las barreras del acceso limitado a la tecnología.
Angela Flores, directora ejecutiva de la FEC, señala que Sandbox es parte de una red de rincones Club House de Senacyt, y enfatiza que es un espacio gratuito donde los jóvenes pueden tener su primer contacto con la tecnología. En un entorno donde la brecha digital es evidente, iniciativas como esta son esenciales para ofrecer a los jóvenes la oportunidad de explorar y desarrollar habilidades que de otro modo estarían fuera de su alcance.
La historia de Stephanie Pérez, una joven de 16 años, es un testimonio vivo de lo que estos espacios pueden lograr. "Venir aquí es seguro, es un lugar donde he aprendido muchas cosas nuevas, he conectado con gente, he compartido, he llegado a lugares donde nunca pensé que iba a llegar", cuenta. Sus palabras reflejan no solo el impacto positivo que tiene el acceso a la tecnología, sino también el poder transformador que tiene en la vida de los jóvenes.
La brecha digital no se limita solo al acceso a dispositivos o internet. También se manifiesta en la falta de habilidades digitales avanzadas y en la comprensión de cómo utilizar la tecnología de manera efectiva. Angela Flores destaca: "Existe esta brecha digital en diferentes partes del país, y lo podemos ver sobre todo nosotros que trabajamos con chicos y chicas que viven en el centro histórico de la ciudad [de Panamá]. No es solo saber usar WhatsApp o encontrar información en internet; es saber cómo hacer las preguntas correctas para encontrar las respuestas que se necesitan".
La capacidad de crear y resolver problemas utilizando la tecnología es una habilidad esencial en el mundo de hoy y del mañana. Sin embargo, en países en desarrollo, donde muchos jóvenes no tienen acceso a estas herramientas desde temprana edad, la brecha digital se convierte en una barrera difícil de superar.
Sara Rodríguez, coordinadora del Rincón Club House Sandbox, explica cómo este proyecto busca cerrar esa brecha combinando tecnología con las artes: "Hacemos una mezcla de la tecnología con las artes para que también a través de ese primer enganche el joven diga 'oye, yo puedo desde temprano explorar algo'". Esta mezcla no solo atrae a los jóvenes, sino que también les permite empezar a usar las herramientas digitales desde una edad temprana, dándoles una ventaja crucial en un mundo cada vez más digitalizado.
Los jóvenes como Luis Mendoza, de 17 años, quien sueña con ser abogado, y Rosaine Lirio, quien aspira a explorar la medicina y la inteligencia artificial, no solo están preparándose para el futuro, lo están construyendo. Con la tecnología en sus manos, estos jóvenes están desafiando las limitaciones impuestas por la brecha digital y demostrando que, con las oportunidades adecuadas, el mañana no es un destino incierto, sino su propia obra maestra en proceso.
Iniciativas como el Rincón Club House Sandbox son un recordatorio de que, a pesar de los desafíos, es posible cerrar la brecha digital y empoderar a los jóvenes para que sean los arquitectos del futuro. Con cada clic, cada pregunta, y cada creación, están desafiando las probabilidades y forjando un camino hacia un futuro más equitativo y lleno de posibilidades.
