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La educación que abre puertas y derriba barreras
En el corazón de la ciudad de Concepción, miles de historias se cruzan cada día. Entre ellas está la de Pedro Brítez (8 años), un niño con discapacidad que vive con su abuela Andresa, y que desde el año pasado logró tener su derecho a la educación asegurado.
El proyecto ¡Vamos a la escuela!, en coordinación con la Consejería Municipal por los Derechos del Niño, la Niña y el Adolescente (Codeni) de Concepción, logró que Pedro pudiera matricularse y asistir a la escuela por primera vez.
