Beatriz no ve el mundo con los ojos, sino con el oído, el olfato, el tacto, el gusto y el corazón.

Beatriz no ve el mundo con los ojos, sino con el oído, el olfato, el tacto, el gusto y el corazón.

"Yo quiero ser tiflóloga, siento que así puedo ayudar a personas como yo". Beatriz tiene un sueño claro: aportar a la educación inclusiva en #Colombia. A través de la música y el braille, demuestra que las barreras físicas no detienen el aprendizaje. Mira el video y conoce cómo ella sigue estudiando con determinación. Su historia nos recuerda que la inclusión educativa es clave para que cada niña, niño y joven en Colombia tenga la oportunidad de aprender y soñar.